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Una marca es una señal que identifica los productos y servicios de una empresa distinguiéndolos de los productos y servicios de otras empresas. A través de una marca se pueden proteger nombres de empresas, nombres de productos, e incluso nombres de grupos musicales, logos y slogans.

Habitualmente se usan marcas y marcas registradas como marcas denominativas y figurativas, o bien de modo combinado, marcas denominativas/figurativas. Estas marcas permiten que el propietario proporcione información publicitaria a sus clientes, pudiendo identificar el producto con su origen o su calidad. Así pues la marca es el rasgo distintivo para sus clientes, que relacionarán una empresa determinada con la marca, aparte de con la calidad de los productos. Con el fin de evitarse copias se debería solicitar el registro de una marca en una fase inicial.

Sin embargo, las marcas registradas no se aplican a todos los productos y servicios, sino que los productos y servicios a los cuales la marca debe proteger tienen que estar específicamente mencionados en el registro. Asimismo todos los productos y servicios que se usan bajo una marca deben de ser atendidos respetando los límites temporales correspondientes al país en cuestión. Si no fuera así, la pérdida de la protección de la marca de los productos no usados se haría efectiva en un breve plazo de tiempo.

La protección más segura de una marca se puede obtener inscribiéndose en el registro correspondiente. En este sentido se aplica básicamente el principio de territorialidad. Esto significa que el alcance de la marca se extiende solamente en el país en concreto en el cual se ha registrado la marca. La protección de una marca se puede renovar cada diez años en la mayoría de países y es de tiempo ilimitado. Este hecho convierte a la marca registrada en un derecho de propiedad fuerte y duradero.